Siempre me he considerado una persona que tiene buen humor la mayoría del tiempo. Sin embargo eso no significa que no tenga problemas en mi vida, o que no haya pasado por situaciones difíciles y dolorosas. Todos hemos estado ahí y el trayecto es parte de nuestra vida y enseñanzas.

Una de las cosas que vengo aplicando desde hace un año al presente es dar gracias al despertar por un nuevo día. Lo hago a pesar de cualquier situación buena o mala que pueda estar atravesando. Esto para mí es como una gasolina que me activa desde temprano.

Quiero decirles que solo por tener la gratitud al despertar por la mañana mi vida ha cambiado para mejor. Siento cada vez más beneficios por esta sencilla práctica. El ejercicio solo se trata de dar las gracias por todo lo bueno que he recibido y por todo lo bueno que vendrá.

También incluye dar las gracias por las malas experiencias vividas y algunas decisiones no tan buenas, porque de ellas aprendí y tuve maestros necesarios para entenderlas. Sé que el futuro es incierto, pero agradecer por anticipado me ha hecho más fuerte y más consciente de que todo sucede por algo y para algo.

Hagan la prueba, se preguntarán al principio si dar las gracias ayuda, y quiero que sepan que es algo comprobado científicamente además. Cuando agradeces pierdes el miedo a las cosas, tienes una mejor actitud ante la vida y por consiguiente ante lo que está por venir.

Siempre he dicho que es más fácil decirlo que hacerlo, no tengo una varita mágica para cambiar tu vida, si tú no pones de tu parte nada cambiará. Somos los dueños de nuestro destino, por eso todas las respuestas están dentro de nosotros y solo es cuestión de actitud al internarlo, te aseguro que al contrario de perder ganarás mucho más de lo que jamás imaginaste.