¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? estoy convencida que muchas, además no la aplicamos en nuestra vida diaria. Hoy compartiré con ustedes lo que me ha funcionado, y lo que estoy aprendiendo.

Soy una persona que no tiene malicia, porque no deseo mal a nadie, y en la vida real en un mundo laboral y en tu entorno las experiencias nos enseña que muchas veces tenemos que aprender a ser precavidos con lo que hablamos, hacemos o decimos. Y eso nos incluye a todos.

Muchas veces cuando sentimos la alegría de múltiples hechos o proyectos, empezamos a contar las cosas a todo el mundo dando por cierta muchas cosas que no son tangibles todavía, construyes miles de sueños y proyectos sin haber establecido las pautas de lo que vas a llegar hacer o algo firmado y por escrito. Sin contar que a veces también llegan personas que lastimosamente te pueden robar tu energía con envidias o malos sentimos y en muchas ocasiones tus ideas a otros como si fueran de ellos o ellas.

Pero no nos preocupemos tanto porque nos roben las ideas ( se precavido igual y patenta tus ideas), ya que por más que una persona ejecute algo sin que sea de su autoría, sino es para esa persona quizás no le va a resultar igual. Cada persona tiene su forma de expresarse o hacer las cosas que lo hacen único y especial, todos tenemos público para eso, hay mucha gente afuera que está ansiosa por escucharte aunque se haya desarrollado un proyecto miles de veces, sino no existiera la competencia y el libre Mercado. Es como cuando escribes un libro y luego tienes miedo que el siguiente libro no pueda salir tan bien como el primero. Para que las ideas fluyan debes evitar bloquearte y dejar abiertas todas las posibilidades.

Pero el título de este artículo es para que aprendamos a callar nuestros planes hasta que los mismos sean un hecho y algo que fluya sólo. Más que robarte una idea, me preocupa que te roben tu energía o ánimo, porque eso es peligroso, tienes que estar enfocado en saber hacia dónde vas a llegar aunque los demás te critiquen una y otra vez.

De ninguna forma trato de decirte que no compartas las cosas que te alegran, pero te aseguro que la prudencia y disminuir los egos nos traerá menos problemas ó enemigos innecesarios. Lastimosamente existe gente que no te desea el bien. Así que antes de hablar de algo que tienes o estás haciendo, asegúrate que todo se encuentre por escrito. Estoy aprendiendo mucho de ello ya que soy una persona muy transparente en todo, incluyendo mis sentimientos y mi estilo de vida. Sin embargo, hay que tener un equilibro para todo, pensemos bien antes de hablar y aprendamos con inteligencia a llevar los proyectos de una forma más madura. No te preocupes tanto porque otros te vean bien, si tú estás bien contigo mismo los demás lo notarán. No hagas nada para que otros te vean sino por ti, lo demás fluirá solo.