Recibimos la noticia de que debemos volver a cuarentena. No es fácil, yo por ejemplo no salgo de casa desde mitad de Marzo, el motivo ha sido cuidar mi salud.

Pensábamos que tendríamos un proceso de reactivación distinto pero la realidad es esta. Hace falta seguir cuidándonos los unos a los otros. Panamá es un país pequeño y cada vida cuenta.

Yo también me desespero. Soy un ser humano con desafíos, situaciones por resolver y familia qué cuidar. Sin embargo estos períodos en los que toca quedarse en casa me han demostrado que somos más fuertes de lo que imaginamos.

Muchas personas me escriben preguntando cómo es posible vivir en positivo cuando sucede lo que no nos esperamos, cuando siguen pasando cosas negativas y cuando la ansiedad y la depresión dominan; a todos los que están en esa idea de pensamiento les digo que he estado ahí y la única forma es elegir qué camino vivir. Al final no dependerá de las circunstancias sino de asumir responsabilidad en cómo decidimos enfrentarlas.

Panamá nos sigue necesitando en resguardo y nuestra salud aún más. Sé que no será fácil, pero la mejor manera de transitarlo es desde una actitud positiva. No quiero que bajemos los ánimos. Rendirnos no es opción. Este proceso amerita mucha resiliencia y estoy segura de que juntos lo vamos a superar.

Los seguiré acompañando con mi mensaje de fuerza cada semana. La invitación es a vivir un día a la vez, aprendiendo a agradecer la salud, que al final siempre será nuestro mejor activo.