Los seres humanos, a mi parecer, poseen dos tipos de envidia, la primera la mal llamada envidia buena, en la cual se debe trabajar, la segunda envidia que considero que es la más mala de todas. El primer tipo de envidia es algo que hemos vivido la mayoría de las personas, sino todas. Creo que la misma se da por nuestras múltiples inseguridades, cuando estamos buscando encontrarnos y no sabemos que queremos realmente de la vida, empezamos a mirar para el lado equivocado, enfocándose en la “felicidad” que posee otro, sin saber que realmente tienes que buscar en ti mismo.

Esta misma, la puedes sentir por un ser al que amas, al verlo lleno, de lo que para ti es un éxito, sin sabe realmente lo que vive la otra persona. Esa tranquilidad y esa alegría que siente la otra persona en algún proyecto o etapa de su vida. Sientes en el fondo vergüenza por sentir eso, porque amas a esa persona y deseas lo mejor para ella. Esto se cambia en tu vida, cuando dejas de desear la vida de otra persona, y encuentras en lo que eres útil. Siempre le digo a las personas que lo que se ve en redes sociales puede ser muy lindo, pero nadie sabe el trabajo, ni los procesos reales que tiene que vivir una persona para concretar algún tipo de proyecto, es algo de nunca acabar. Empecemos a enfocarnos en nosotros mismos, hacia donde queremos llevar eso que tanto anhelamos. Para que lleguemos a sentirnos bien, debemos pasar por muchos golpes, muchos no llegan a pasar esa etapa, porque no se enfocan en ellos. Lastimosamente no hay magia para ello, solo debes decidir trabajar para ti. Con los años aprendes a soltar lo que no puedes controlar, dejas fluir las mismas para poder vivir más feliz, sabiendo que la vida nunca será perfecta, pero vale la pena esos momentos especiales que nos hacen sentir amados por nosotros mismos, y el cariño de los demás.

La segunda envidia es algo terrible, no puedo entenderla en mi mente, porque nunca la he sentido y le pido a la vida nunca sentirla. No solo envidias lo que tiene otra persona y su mundo, sino que también le deseas lo peor a esa persona, entre maldiciones y demás, incluso muchas personas llegan a desear la muerte. Este tipo de envidia para mi requiere un esfuerzo doble de la primera, porque solo existe en personas con un alma muy oscura, a pesar de eso creo que se puede trabajar y que son inseguridades, falta de amor por uno mismo y nunca estar satisfecho en nada.

La única forma de alcanzar una felicidad media es siendo agradecido, porque en este mundo, esa perfección que buscamos no existe. Yo soy una persona sumamente positiva, con muchos defectos, sigo trabajando cada día, como ser humano poseo muchas inseguridades y debo madurar en muchas etapas de mi vida. Así como yo, son ustedes. No somos perfectos, ni tampoco debemos serlo, aprendamos amarnos y aceptarnos, aprender que no todos nos van amar, que mientras más bajo perfil estés con tus cosas, podrás vivir más tranquilo y en paz.

No enseñes mucho las cosas materiales que la vida te pueda dar, porque arrastrarás envidias e inseguridades de personas que están al igual que tu en un proceso llamado vida. Yo aprendí con los años a ser hermética con mi vida personal. Son pocos, los que tienen la oportunidad de conocerme con mis debilidades y cualidades, a ellos les doy gracias por estar en mi vida, porque son mi mayor tesoro. El que me conoce sabe que el dinero ni el poder me deslumbran, sin embargo la sabiduría, la inteligencia, humildad y sencillez, es de lo que deseo rodearme.

Recuerda que no todas las personas tienen las mismas metas, lo que para ti es un éxito, para otros ni cerca. Nunca olvides que cada uno nació con su propio camino.